miércoles, 1 de marzo de 2017

La Creatividad




Técnicas de creatividad

John Haefele, escribió hace años sobre este procedimiento que consiste en lo siguiente: a cada miembro de un equipo de personas a las que se ha encomendado dar ideas para resolver un problema, se le proporcionará un bloc que contiene:

  • La definición, los datos y la información que se estime necesaria sobre el problema en cuestión.
  • Unas instrucciones para aplicar esta técnica de generación de ideas.

Durante un mes, cada día los participantes han de escribir en su bloc al menos una idea referida a la solución del problema. Hacerlo con perseverancia durante un mes requiere una buena dosis de autodisciplina que, junto con la maduración natural del asunto en el mencionado periodo, son las dos claves de este método.

Al acabar el mes, cada uno analizará las ideas de su propio bloc y seleccionará la que le parezca mejor o propondrá unas orientaciones sobre la vía de resolución que estime más conveniente. 


Todos los blocs se entregarán a un coordinador, que preparará un informe recogiendo los resultados obtenidos, que se distribuirán a cada participante, procediendo después a evaluar y seleccionar la mejor idea de las propuestas.

Una variante lógica y informatizada de este método consiste en informatizar los blocs de notas y permitir o no (segun se estime conveniente) que estos estén accesibles a los otros participantes. 

Conceptos sobre creatividad


Cuestión de Principios

La naturaleza de los problemas
Principio de la apertura
Principio de la complejidad
Principio de la superación



La naturaleza de la inteligencia
 
Principio de la ingenuidad
Principio de la incubación
Principio de la relajación
Principio de la empatia
Principio de la visualización

La naturaleza de las soluciones
 
Principio de la validez
Principio del pacto

La naturaleza del proceso
 
Principio de la abundancia
Principio del grupo
Principio de la bisociación
Principio de la incompatibilidad ideación/evaluación

Otros Principios
 
Principio de la ucronia
Principio de la discontinuidad
Principio de la no-preconcepción
 
Antecedentes y definiciones de la Creatividad 


La creatividad ha existido desde siempre, es una habilidad del ser humano y, por lo tanto, vinculada a su propia naturaleza. Sin embargo, por mucho tiempo, la creatividad como concepto fue un tema no abordado y por lo mismo poco estudiado, es hasta años recientes donde surgen teóricos que se abocan a profundizar sobre el tema y se desarrollan trabajos y aportaciones alusivas a este concepto.

Iniciaremos esclareciendo y revisando algunas ideas en torno a la 'Creatividad', la cual es una palabra que se encuentra categorizada como un neologismo inglés común, sin embargo, este concepto no se consideraba incluido dentro de los diccionarios franceses usuales y de igual manera, tampoco aparecía en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (1970), tal como el concepto que ahora se maneja como: 'creatividad'. Fue hasta versiones más actuales cuando se dio su inclusión tanto en éste como en otros diccionarios. Así en la edición de (1992 pp. 593), que este diccionario la define como: “facultad de crear, capacidad de creación”. En 1971, la Real Academia de la Lengua Francesa discutió sobre la aceptación o no de esta palabra y se optó por la negativa. Hoy se ha generalizado y su empleo como podemos constatar es universal.



LA CREATIVIDAD A LO LARGO DE LA HISTORIA


La creatividad es un fenómeno psicológico humano que ha servido favorablemente a la evolución de nuestra especie, al igual que la inteligencia. De hecho, durante mucho tiempo, han llegado a confundirse.


Actualmente, se sostiene que creatividad e inteligencia tienen una estrecha relación, pero que son dos dimensiones diferentes de nuestro mundo psíquico; no necesariamente son más inteligentes las personas altamente creativas, ni son más creativas las que tienen un alto CI.

La creatividad en la Antigüedad


Los filósofos helenos trataron de explicar la creatividad mediante la divinidad. Entendían que la creatividad era una suerte de inspiración sobrenatural, un capricho de dioses. La persona creativa se consideraba un recipiente vacío que un ser divino llenaba con la inspiración necesaria para que crease productos o ideas.

Por ejemplo, Platón sostenía que el poeta era un ser sagrado, poseído por los dioses, que solo podía crear lo que le dictasen sus musas (Platón, 1871). Desde esta perspectiva, la creatividad era un don accesible a unos pocos elegidos, lo que supone una visión aristocrática de la misma que perdurará hasta el Renacimiento.


La creatividad en la Edad Media


El Medievo, considerado un periodo oscurantista para el desarrollo y la comprensión del ser humano, suscita poco interés para el estudio de la creatividad. No se considera una época de esplendor creativo, por lo que tampoco hubo mucho esfuerzo en intentar comprender el mecanismo de la creación.

En este periodo, el hombre estaba completamente supeditado a la interpretación de las escrituras bíblicas y toda su producción creativa se orientaba a rendirle tributo a Dios. Un dato curioso de esta época es el hecho de que muchos creadores renunciaran a firmar sus obras, lo que evidenciaba la negación de su propia identidad.


La creatividad en el Edad Moderna


En esta etapa, la concepción divina de la creatividad se va desdibujando para dar paso a la idea del rasgo hereditario. Simultáneamente, emerge una concepción humanística, desde la que el hombre ya no es un ser abandonado a su destino o a los designios divinos, sino coautor de su propio devenir.

Durante el Renacimiento se retoma el gusto por la estética y el arte, el autor recupera la autoría de sus obras y algunos otros valores helenos. Se trata de un periodo en el que renace lo clásico. La producción artística crece espectacularmente y, consecuentemente, también crece el interés por estudiar la mente del individuo creativo.

La creatividad en la posmodernidad


Los primeros acercamientos empíricos al estudio de la creatividad no se producen hasta la segunda mitad del siglo XIX, al rechazarse abiertamente la concepción divina de la creatividad. También influyó el hecho de que en ese momento la Psicología iniciaba su escisión de la Filosofía, para convertirse en una ciencia experimental, por lo que se incrementó el esfuerzo positivista en el estudio del comportamiento humano.



Durante el siglo XIX predominó la concepción de rasgo hereditario. La creatividad era un rasgo característico de los varones y llevó bastante tiempo asumir que pudieran existir mujeres creativas. Esa idea se fue reforzando desde la Medicina, con diferentes hallazgos sobre la heredabilidad de rasgos físicos. Un apasionante debate entre Lamarck y Darwin sobre herencia genética acaparó la atención científica durante gran parte del siglo. El primero defendía que los rasgos aprendidos podían traspasarse entre generaciones consecutivas, mientras que Darwin (1859) demostró que los cambios genéticos no son tan inmediatos, ni resultado de la práctica o del aprendizaje, sino que ocurren mediante mutaciones aleatorias durante la filogenia de las especies, para lo que se requieren grandes periodos de tiempo.

Los psicodinámicos realizaron el primer esfuerzo importante del siglo XX en el estudio de la creatividad. Desde el Psicoanálisis se entiende la creatividad como el fenómeno que emerge de la tensión entre la realidad consciente y los impulsos inconscientes del individuo. Freud sostiene que los escritores y artistas producen ideas creativas para expresar sus deseos inconscientes de una forma socialmente aceptable, por lo que el arte es un fenómeno compensatorio. 


El estudio contemporáneo de la creatividad

Durante la segunda mitad del siglo XX, y siguiendo la tradición iniciada por Guilford en 1950, la creatividad ha sido un importante objeto de estudio de la Psicología Diferencial y de la Psicología Cognitiva, aunque no exclusivamente de ellas. Desde ambas tradiciones, el abordaje ha sido fundamentalmente empírico, empleándose la historiometría, los estudios ideográficos, la psicometría o los estudios meta-analíticos, entre otras herramientas metodológicas.

Actualmente, el enfoque es multidimensional. Se analizan aspectos tan diversos como la personalidad, la cognición, las influencias psicosociales, la genética o la psicopatología, por citar algunas líneas, al tiempo que multidisciplinar, pues son muchos los dominios que se interesan en ella, más allá de la Psicología. Tal es el caso de los estudios de Empresa, donde la creatividad suscita gran interés por su relación con la innovación y la competitividad. Así, durante la última década, han proliferado las investigaciones sobre creatividad, y la oferta de programas de entrenamiento y capacitación han crecido significativamente. Tal es el interés por comprenderla que la investigación se extiende más allá de la academia, y ocupa a todo tipo de instituciones, incluidas las gubernamentales. Su estudio trasciende del análisis individual, incluso del grupal u organizacional, para abordar, por ejemplo, las sociedades creativas o las clases creativas, con índices para medirlas, tales como: Euro-creativity index (Florida y Tinagli, 2004); Creative City Index (Hartley et al., 2012); The Global Creativity Index (The Martin Prosperity Institute, 2011) o el Índice de creatividad en Bilbao y Bizkaia (Landry, 2010).












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